Las infraestructuras son claves para las comunicaciones y el transporte de personas y mercancías. El medio de transporte más utilizado siguen siendo los desplazamientos por carretera, con el autobús como exponente claro del sector.

Esta semana hemos escuchado las noticias de los accidentes de tráfico, donde un bus perdió el control y murieron varios pasajeros, todos ellos jóvenes que se encontraban disfrutando de un viaje que acabó en tragedia. Un hecho importante: ninguno de los pasajeros fallecidos utilizaba el cinturón de seguridad en el momento del accidente.

Desde el año 2007 todos los autobuses clase III (autocares) de nueva fabricación deben disponer de cinturones de seguridad para los pasajeros. Esto no aplica a los urbanos e interurbanos (clase I y II respectivamente). Así lo marca la ley, aquí más información al respecto. En este caso el autobus iba correctamente equipado, pero buena parte de los pasajeros decidieron no usar este elemento de seguridad.

Por todos es sabido que el riesgo de fallecimiento en accidente se reduce muchísimo usando el cinturón de seguridad. En el caso del autobús varios estudios sugieren que el riesgo de accidente mortal se reduce hasta en un 80%. Más allá de las estadísticas, en el coche nos ponemos el cinturón de seguridad siempre, es algo que hacemos de forma automática. Por algún motivo en el autobús las personas son menos propensas a utilizarlo.

Viajar en grupos grandes nos da una falta sensación de seguridad, cuando el riesgo de tener un accidente siempre está ahí. El cinturón salva vidas, y no nos molesta durante el desplazamiento. No podemos recalcar lo suficiente la importancia de utilizarlo siempre que esté disponible.

El transporte y las infraestructuras son más importantes de lo que en un primer momento podamos pensar. Según Fedea, las familias españolas gastaron en promedio el 11,8 por ciento de su presupuesto en actividades de transporte en 2012. Esto nos da un punto de vista más claro de hasta qué nivel tienen importancia en nuestro día a día.

El transporte, ya sea en autobus, coche o tren determina los tiempos de desplazamiento, y costes, lo que tiene un impacto directo en las empresas y familias.

Un sector económico que sufre de forma directa (para bien o para mal) el transporte, es el comercio electrónico. El ecommerce tiene una relación inseparable con el transporte y entrega de los productos. Los emprendedores que lanzan tiendas online saben que buena parte de la satisfacción de sus clientes está en manos de las empresas de logística y reparto.

Por mucho que se esfuercen en su proyecto online, los tiempos de entrega son un elemento clave que no depende directamente de ellos. Aquí el papel de las empresas de transporte es sumamente importante.